MUNICH, “LA CALLE DE LOS TRAMPOSOS, LA CALLE DE LOS VALIENTES”

1Delgada es la línea que separa a los que tienen valor para mantener sus principios frente a los que se doblegan y alzan el brazo con temor, para acallarlos.

Así de delgada es la hilera de adoquines dorados que en una apartada calle de Munich, homenajea a los traidores al régimen nazi, que con un sencillo gesto se negaban a seguir las directrices de aquel sistema irracional.

Todo empezó diez años antes de que el partido nacionalsocialista llegara al poder, la mañana del 9 de Noviembre de 1923.

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“VICTORIA PARA EUROPA” 1941.

1Hace unos años llegó a mis manos, rescatado de su destino como papel para reciclar, este pequeño documento que hoy quiero compartir con vosotros. El título llamaba la atención y el color amarillento de sus hojas delataba su edad.

En la portada, su precio, una peseta y en la primera página su autor “El estratega y estadista Adolfo Hitler 1941”.

El análisis del contenido de este panfleto, editado y vendido en la España de Franco, en el momento de su máximo apoyo al régimen nazi, puede hacerse fácilmente con el conocimiento que nos da la actual perspectiva histórica.

Pero lo que realmente provoca un escalofrío es leerlo y contemplar sus imágenes, para trasladarse por un momento en el tiempo a la mirada de aquel español que después de dejar su peseta en el quiosco de la esquina, se sentía orgulloso de ser partícipe del  proyecto que significaba una “Victoria para Europa”.

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Hofbrahaus & Eagle’s Nest, una burla histórica.

1 (3)Pasar por Munich, sin degustar una de sus comidas típicas regadas con abundante cerveza, en una de sus muchas cervecerías, es algo imperdonable para todo turista que se precie. Estos lugares son algo más que restaurantes, y por eso es necesario conocerlos para hacer una inmersión en Baviera.

Durante mucho tiempo han sido el centro social en el que, al calor de una o muchas jarras, los hombres de la tierra se reunían, se divertían y resolvían sus conflictos, hacían sus negocios y por supuesto, hablaban de política. Lugares vetados a las mujeres en los que las únicas hembras autorizadas a  compartir el espacio eran aquellas camareras de generoso escote e infinita habilidad, capaces de acarrear hasta seis jarras en una mano para satisfacer con presteza las necesidades de los bávaros sedientos.

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