14 de abril

P1040119La paz de Emiliano se ve interrumpida como cada año en la misma fecha. Con un sol espléndido, a los niños que juegan con sus padres, a los ciclistas, a los que pasean, hoy se han unido otros. Otros que portan banderas, otros que abrazan flores y otros que cargan con su música.

Ese día, como todos los años en la misma fecha, desde que Emiliano volvió a tener un lugar en su pueblo, va en busca de sus compañeros, Ricardo, Isidoro, Miguel, Francisco y José.

Juntos, observan a aquellos hombres y mujeres que se agrupan en torno al extraño monumento de hierro y junto a ellos, con el ondear de las banderas tricolores, que un día izaron en su ayuntamiento, sienten cómo la vida vuelve a sus corazones.

Cuando la música rompe el silencio y las notas del Himno de Riego desgarran el aire, una lágrima brota en sus cuencas vacías, y una punzada se clava en el costado de Emiliano. Recuerda con dolor aquel puñal traicionero, las llamas en la Iglesia junto al puente.

Sigue leyendo