Federica Montseny

federica-montseny-maneFederica Montseny fue hija de militantes anarquistas catalanes y nació en Madrid como consecuencia de la pena de destierro que sufría su padre. Esta admirable mujer fue educada en el seno de una familia intelectual y militante, en la que su madre fue pionera en la lucha por los derechos de la mujer y su padre fue uno de los fundadores de la “Federación Regional Española”, antecedente de la CNT. Pronto destacó por sus ideas claras y por su fácil oratoria, interviniendo activamente en los movimientos sociales de su época y escribiendo artículos en numerosas publicaciones.

Francisco Largo Caballero le nombra Ministra de Sanidad y Asistencia Social el 1 de Diciembre de 1936, en un difícil momento en el que intenta aglutinar en su gobierno a todas las fuerzas fieles a la República. El hecho de que sobreviviera a la contienda y de que su vida se alargara hasta 1994, nos permite poder conversar con ella en dos momentos diferentes de su vida.

En primer lugar en diciembre de 1936 pocos días después de ser nombrada Ministra donde en plena actividad, en una situación de gran tensión nos recibe con cierta dificultad.

 ¿Siendo una de las representantes del Anarquismo español, que tiene como bandera la negación del Estado, cómo ha aceptado el cargo de Ministro? Aunque en principio me opuse, porque ciertamente para mí suponía una traición a mis ideales, la excepcionalidad del momento y la disciplina que me exige ser una confederada, me hizo comprender que debía aceptar el cargo como un movilizado más en la lucha antifascista.

 ¿Se dice que esta entrada en el gobierno demuestra que los anarquistas han rectificado su filosofía? No es cierto. Lo único que hemos hecho es adaptarnos a las necesidades del momento para conseguir un único objetivo que es ganar la guerra. Estamos en el gobierno para inspirar a las masas la seguridad de que están totalmente representadas y para acabar con los recelos que pudieran existir entre los militantes de la U.G.T y de la C.N.T.

 Según esto ¿Cual es el autentico fin que persiguen con su entrada en el Gobierno? Demostrar con nuestra colaboración que somos elementos responsables y con la suficiente capacidad de adaptarnos a la realidad del momento y de contribuir a la construcción de una verdadera democracia obrera, algo de suma importancia en una Europa amenazada por regímenes dictatoriales.

 ¿Cree que el estallido de un conflicto internacional favorecería el triunfo de La República? Creo que ganaremos, pero con más seguridad si se produce una conflagración internacional.

 ¿Esta situación os parece inevitable? Es posible que los ingleses sean capaces de pararlo. Tienen que darse cuenta de que no les conviene un Estado fascista en España y una base naval italoalemana en el Mediterráneo.

 ¿Pero, los ingleses, no pueden tener miedo a colaborar con una España gobernada por los anarquistas? Es conveniente que Inglaterra se informe desapasionadamente de lo que son los anarquistas españoles. Es preciso que se den cuenta de que actuamos discretamente y con gran sentido de la responsabilidad. Además, tienen que darse cuenta de las dificultades que hemos tenido que vencer. España en el momento de la agresión fascista, carecía de ejército y no solamente ha tenido que crearlo sino inculcar a sus hombres el espíritu de disciplina militar que el pueblo tanto aborrecía, precisamente por ser atacado por el militarismo.

 ¿Cuál es el papel de la mujer española  en esta contienda?  El de luchar, ya sea en el frente o sustituyendo a los hombres en las industrias de guerra. No es algo fácil de conseguir porque no podemos olvidar el papel tradicional de la mujer influido por las ideas seculares de la iglesia con sus nefastos prejuicios.

 ¿Qué proyectos tenéis respecto al Ministerio que se os ha confiado? Lo primero que tenemos que hacer es eliminar el concepto de beneficencia en el que estaba basada hasta ahora la Sanidad y la Asistencia Social y basarlo en los principios modernos de convivencia social. Pero todo esto vendrá después, ahora es el momento de ir realizando medidas concretas encaminadas a un único fin, ganar la guerra.

 ¿Qué importancia dais a la ayuda que prestan los extranjeros antifascistas? La apreciamos y la agradecemos, y la entendemos como algo natural, ya que la lucha antifascista es un objetivo común al mundo.

Estas eran palabras de Federica en un momento terrible en el que se enfrentaba a un futuro incierto y a un reto insalvable, sin saber que por delante solo tenía un corto espacio de siete meses para conseguir alguno de sus objetivos.

Años más tarde en 1991, a sus 86 años, podemos hablar de nuevo con ella en Toulouse, con la perspectiva del tiempo transcurrido y con una claridad de ideas impresionante.

 Federica, ¿usted es anarquista por herencia familiar? No, yo soy anarquista porque llegue a la conclusión de que, de todas las ideas que conocí en la juventud, aquella con la que me identifiqué más y mejor fue el anarquismo.

 ¿Por qué no le mandaron sus padres a la escuela? Mi madre temía el contagio de la enseñanza oficial influenciada por el catolicismo. Ella creía que podía darme la enseñanza que no encontraría en los centros pedagógicos oficiales, dejándome en libertad de elegir siempre mi camino.

 ¿Dónde estuvo usted el 18 de julio del 36 cuando comenzó el levantamiento de Franco? Pues estaba en Barcelona, estábamos todos los militantes confederados y libertarios, intentando luchar contra un golpe militar que en Barcelona no triunfó.

 Largo Caballero confió en usted y la puso al frente Ministerio de Sanidad y Asistencia Social. En un momento de tanta inestabilidad social, ¿Qué se pudo hacer en un cargo en el que pudo estar poco más de seis meses?Muy poco, pero a pesar de todo hicimos lo que pudimos, que no fueron pocas cosas.

 Una de las cosas que hicieron fue organizar la evacuación de niños, ¿cómo fue aquello?Fue de lo peor con que nos enfrentamos. La avalancha que se nos vino encima fue terrible, miles de niños que hubo que colocar en un sitio u otro, unos salieron en colonias para Francia o Inglaterra, para Rusia y otros para México. Eso fue siempre para mí un motivo de cierto remordimiento porque separamos a las familias y condenamos a la orfandad a muchos niños que no hubieran tenido que abandonar nunca España.

Se hizo con la mejor de las intenciones pero de los niños que fueron a Rusia y a México poco o nada pudo saberse.

Llegaron a realizar un Proyecto de Decreto autorizando la detención artificial del embarazo.  ¿Qué paso con aquello? No fue aprobado por el Consejo de ministros, Largo Caballero era contrario al aborto y yo misma tampoco lo aprobaba pero lo consideraba un mal menor cuando el embarazo representaba un problema social o personal para la mujer que era víctima de esa situación.

 ¿Cómo considera usted la ley del aborto que hay en España?Muy  limitada. Considero que no abarca todos los aspectos múltiples que plantea de este problema, no soy partidaria del aborto si no de las precauciones que hay que tomar para no quedarse embarazada, es un proceso de mutilación para la mujer.

 ¿Qué eran los liberatorios de prostitución? Eran lugares en los que a las mujeres se les daba una oportunidad para dejar esa actividad aprendiendo un oficio. Las que acudieron no volvieron a ejercer la prostitución, por lo que resultó una experiencia muy positiva y demostró que muchas mujeres no tenían otro medio donde ganarse la vida.

 Usted tuvo la oportunidad de viajar a Suiza y París para conseguir ayuda, ¿cuál fue su impresión de como entendían lo que aquí estaba sucediendo? En Suiza, sobre todo, mi impresión fue desastrosa, no tenían conciencia de lo que ocurría en España. En vez de armas, que es lo que necesitábamos para combatir al enemigo, estaban empeñados en darnos leche.

 Todo el esfuerzo de cambio social y político acabo con la caída de la República, aunque usted había dejado el gobierno a mediados del 37 siguió trabajando hasta que llegó el momento de abandonar España en enero del 39 para salvar su vida. ¿Cómo fue aquello? ¿Qué encontró usted en Francia? Por un lado, la solidaridad de muchos militantes de organizaciones antifascistas que fueron los que hicieron posible que nuestros compatriotas sobrevivieran en los campos de refugiados. Pero, por otro lado, encontramos la total indiferencia del pueblo francés que fue totalmente ajeno al drama que vivíamos los españoles y no era consciente de que lo que nos sucedía estaba a punto de pasarles a ellos. Por más que les decíamos que las bombas que caían sobre nosotros pronto caerían sobre ellos, no nos escuchaban.

Pero cuando ya vieron de cerca el peligro alemán si se acordaron de ustedes. ¿A usted le llegaron a llamar para pedirle alguna ayuda? Me llegó a llamar el subsecretario de defensa para pedirme nombres de dinamiteros asturianos que les instruyeran en la utilización de bombas de mano. Yo me negué y le dije que si después de tenerles tirados en las playas francesas muriendo de hambre y de frío les quería mandar a morir al frente, fueran ellos a pedir voluntarios.

 ¿Y qué hicieron? Pedir voluntarios que por supuesto salieron y lucharon en primera línea y, una vez invadida Francia, se integraron en la Resistencia, de la que fueron una parte fundamental.

Al terminar la segunda guerra mundial ¿ustedes esperaban que cayera el gobierno de Franco? Efectivamente. Nosotros estábamos convencidos de que al terminar la Guerra  podríamos volver a España, pero el desengaño fue mayúsculo cuando nos dimos cuenta de que Franco ya se había puesto de acuerdo con Churchill y que todas las puertas se nos iban cerrando.

Vimos que nuestro exilio no había terminado y que la única condición era volver admitiendo el franquismo y con la cabeza gacha, algo a lo que no quisimos someternos la mayoría de los refugiados españoles.

Usted vive en Toulouse desde 1945 ¿Por qué eligió esta ciudad? Porque era la capital del exilio español, aquí estaban todos los comités de partidos y organizaciones y, por la cercanía con la frontera, acudían todos los que venían de España. También porque la esperanza de volver no la perdimos nunca, esperanza que para muchos fue el motor que les hizo continuar pero que nunca se convirtió en realidad.

fmontseny_07022005

El anarquismo de Federica Montseny se asocia con una tradición antiautoritaria y librepensadora. (ARCHIVO FOTOGÁFICO DE L’AHCB)

BIBLIOGRAFIA

 

 

Anuncios

2 comentarios en “Federica Montseny

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s